No tener un empleo formal no significa no tener nada que contar. Este artículo es para estudiantes, recién egresados y personas que buscan su primer trabajo: te muestra qué cuenta como experiencia, cómo ordenar tu hoja de vida, cómo escribir el perfil y las viñetas, y qué dejar fuera. Al final tendrás una estructura que puedes completar con tus propios datos.
Qué cuenta como experiencia
Quien recluta para un puesto inicial sabe que no tienes años de trayectoria; lo que busca es evidencia de que puedes aprender y cumplir. Sirven, siempre que sean reales:
- Prácticas preprofesionales y pasantías, aunque hayan sido cortas o no remuneradas. En Perú se distingue entre las prácticas preprofesionales (durante los estudios) y las profesionales (después de egresar); ambas cuentan.
- Proyectos académicos: tesis, trabajos finales, proyectos de curso que resolvieron un problema real (por ejemplo, un plan para un negocio local).
- Voluntariado y actividades: organización de eventos, apoyo en comedores, clubes, equipos deportivos o representación de aula, con tareas concretas.
- Trabajos informales o freelance: ayudar en el negocio familiar, dictar clases particulares, hacer diseños o traducciones. Cuentan si hiciste algo específico.
- Cursos y certificaciones relacionados con el puesto, con el nombre del curso y el año.
- Proyectos personales: un portafolio, una página web, una tienda en línea que armaste, un canal donde publicas contenido.
Estructura recomendada
La guía de hojas de vida del centro de carreras de Harvard College propone ordenar las secciones por importancia, con contacto, educación, experiencia, liderazgo y actividades, y habilidades e intereses. Si aún no tienes experiencia laboral, lo natural es que la educación vaya primero y que tus proyectos y actividades ocupen el lugar de la experiencia. Un orden que funciona:
- Datos de contacto (nombre, correo, teléfono, ciudad y país, enlace a LinkedIn o portafolio si lo tienes).
- Perfil profesional (2 o 3 líneas).
- Educación.
- Proyectos y actividades (o experiencia, si tuviste prácticas).
- Habilidades y herramientas.
- Idiomas y certificaciones.
Una sola página, una sola columna, sin foto ni tablas: así se lee bien tanto para una persona como para un sistema automático.
Paso a paso
- Haz un inventario. Anota todo lo que hiciste en los últimos tres o cuatro años: cursos, proyectos, trabajos ocasionales, voluntariados, responsabilidades en casa o en un negocio familiar. No filtres todavía.
- Lee la oferta a la que postulas y marca lo que pide (herramientas, tareas, formación). Aquí ayuda el artículo sobre palabras clave de una oferta laboral.
- Elige lo más relevante. De tu inventario, escoge de 3 a 5 elementos que se parezcan más a lo que pide el puesto. Un proyecto de inventarios pesa más para un puesto de almacén que un torneo de fútbol, aunque el torneo también muestra compromiso.
- Escribe cada elemento con la fórmula de una viñeta: verbo, qué, cómo o con qué y resultado. Si necesitas ideas de verbos, mira la lista de verbos de acción por área.
- Agrega tus herramientas y habilidades reales. Programas, idiomas, métodos. Sé preciso con el nivel («Excel intermedio: tablas dinámicas y BUSCARV»).
- Escribe el perfil al final, cuando ya sabes qué historia cuenta tu CV.
- Revisa y pide a alguien que lo lea. Ortografía, fechas y datos de contacto. Y ábrelo como archivo para comprobar que se ve bien.
Cómo escribir el perfil profesional
Sin experiencia, el perfil no debería prometer cosas vagas («persona proactiva con ganas de crecer»). Mejor: quién eres profesionalmente, qué evidencia tienes y qué buscas. Ejemplo ficticio:
«Egresado de Administración de Empresas con formación en atención al cliente y hojas de cálculo. Realizó prácticas de tres meses en una tienda de ropa, donde registraba las ventas diarias, y fue voluntario en un comedor comunitario de Trujillo. Busca un puesto de asistente administrativo para aportar orden y aprender los procesos de una oficina.»
Funciona porque nombra la carrera, da dos hechos comprobables (las prácticas y el voluntariado) y dice el objetivo concreto. Puedes probar una versión con tus datos en la herramienta del CV, que trae un perfil de ejemplo para estudiantes.
Ejemplos de viñetas sin empleo formal
| Situación | Viñeta (ejemplo ficticio) |
|---|---|
| Tesis o proyecto final | Diseñé un plan de posicionamiento web para una tienda local y lo presenté ante un jurado de 3 docentes. |
| Voluntariado | Clasifiqué y registré las donaciones semanales de un comedor en una hoja de cálculo, y coordiné a 8 voluntarios cada sábado. |
| Negocio familiar | Registré las ventas diarias de una bodega en un cuaderno digital y detecté los cinco productos que más rotaban. |
| Clases particulares | Enseñé matemática a 4 estudiantes de secundaria durante un año y preparé sus repasos semanales. |
| Proyecto personal | Armé una tienda en línea con un catálogo de 30 productos y atendí los pedidos por mensajería. |
| Curso | Completé el curso de Excel intermedio (30 horas) y apliqué tablas dinámicas en un trabajo final. |
Ejemplos inventados para ilustrar la redacción. Usa solo lo que hiciste y los números que puedas justificar.
Qué no poner
- Datos que no aportan: edad, estado civil, documento de identidad, dirección exacta y foto. La guía de Harvard College recomienda no incluir imágenes, edad ni género.
- Objetivos genéricos como «obtener un puesto en una empresa líder» que sirven para cualquier CV y no dicen nada de ti.
- Adjetivos sin prueba: «responsable, dinámica, proactiva». Muéstralas con un hecho.
- Habilidades inventadas o infladas. Se descubren en la primera prueba o entrevista.
- Información irrelevante y antigua: el colegio, si ya estudiaste una carrera, salvo que la oferta lo pida.
- Referencias personales: la guía de Harvard College sugiere no incluirlas; se piden después si hacen falta.
Si tienes períodos sin estudiar ni trabajar
Las brechas de tiempo sin explicación pueden generar preguntas. No hace falta justificar cada mes, pero sí conviene explicarlas brevemente con hechos reales: cuidado de un familiar, preparación para un examen, aprendizaje por tu cuenta, un proyecto personal. Puedes reflejarlo con una línea en tu CV (por ejemplo, «Curso autodidacta de diseño gráfico, 2023») o comentarlo en la entrevista. Lo importante es la honestidad: no rellenes con trabajos que no existieron.
Preguntas frecuentes
¿Debo poner mis notas o mi promedio?
Solo si son un punto fuerte y la oferta o el sector lo valoran (por ejemplo, tercio superior). Si decides ponerlo, indica la escala (por ejemplo, «15,4 sobre 20»).
¿Y si nunca he hecho prácticas ni voluntariado?
Mira tus proyectos de estudio, tus cursos, tus trabajos informales y tus proyectos personales. Si de verdad no hay nada, tu hoja de vida se apoyará en la educación y las habilidades, y puede ser buen momento para sumar un curso corto o un voluntariado de pocas horas que te dé algo real que contar.
¿Una hoja de vida sin experiencia puede pasar un filtro ATS?
Sí, siempre que sea legible para el sistema (una columna, texto real, encabezados estándar) y use las palabras de la oferta en lo que sí has hecho. Nadie puede garantizar el resultado: cada empresa usa su propio sistema y criterios.
Fuentes y verificación
- Harvard College Guide to Creating a Strong Resume (Mignone Center for Career Success, Harvard FAS): orden de secciones, viñetas con verbos de acción y elementos que evitar (imágenes, edad, género, pronombres, referencias, información no explicada). Consultada el 25 de septiembre de 2026.
- Los ejemplos de perfil y de viñetas son ficticios y de elaboración propia.